Neceo, luego existo

Un poco de esto, un poco de lo otro... eso sí, puras necedades.

“Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
Cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
Alguien por quien me olvido de esta existencia
mezquina,
Por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
Y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
Como leños perdidos que el mar anega o levanta
Libremente, con la libertad del amor,
La única libertad que me exalta,
La única libertad porque muero.
Tú justificas mi existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.”

– Luis Cernuda (Si el hombre pudiera decir)

“No nos diremos nada. Cerraremos las puertas.
Deshojaremos rosas sobre el lecho vacío
y besaré, en el hueco de tus manos abiertas,
la dulzura del mundo, que se va, como un río…”

– Jaime Torres Bodet (Paz)

Dejado esta tarde en el Parque Fundidora… ¿hasta dónde llegará?

Dejado esta tarde en el Parque Fundidora… ¿hasta dónde llegará?


Eres del estilo de Cortázar. Todo enorme y largo.

—Ella.

Eres del estilo de Cortázar. Todo enorme y largo.

—Ella.

“…porque los grandes poetas no mueren; son presencias continuas; sólo necesitan la oportunidad de andar entre nosotros hechos carne.”

– Virginia Woolf (Una habitación propia, 1929)

“Y así se da uno cuenta, gracias a esta abundantísima literatura moderna de confesión y autoanálisis, que escribir una obra genial es casi una proeza de una prodigiosa dificultad. Todo está en contra de la probabilidad de que salga entera e intacta de la mente del escritor. Las circunstancias materiales suelen estar en contra. Los perros ladran; la gente interrumpe; hay que ganar dinero; la salud falla. La notoria indiferencia del mundo acentúa además estas dificultades y las hace más pesadas aún de soportar. El mundo no le pide a la gente que escriba poemas, novelas, ni libros de Historia; no los necesita. No le importa nada que Flaubert encuentre o no la palabra exacta ni que Carlyle verifique escrupulosamente tal o cual hecho. Naturalmente, no pagará por lo que no quiere. Y así el escritor —Keats, Flaubert, Carlyle— sufre, sobre todo durante los años creadores de la juventud, toda clase de perturbaciones y desalientos. Una maldición, un grito de agonía sube de estos libros de análisis y confesión. «Grandes poetas muertos en su tormento»: ésta es la carga que lleva su canción. Si algo sale a la luz a pesar de todo, es un milagro y es probable que ni un solo libro nazca entero y sin deformidades, tal como fue concebido.”

– Virgina Woolf (Una habitación propia, 1929)


El predominio de lo mercantil sobre lo estético, sobre los valores simbólicos, y la representación identitaria implica redefiniciones de lo que se entiende por cultura y de su lugar en la sociedad.

Nestor García Canclini, Diferentes, desiguales y desconectados.

El predominio de lo mercantil sobre lo estético, sobre los valores simbólicos, y la representación identitaria implica redefiniciones de lo que se entiende por cultura y de su lugar en la sociedad.

Nestor García Canclini, Diferentes, desiguales y desconectados.

¿Poetas? ¿Poetas para qué? Juan Gelman »

El único tema de la poesía es la poesía misma, por eso puede hablar de todo, hasta de amor. Se han escrito millones y millones de poemas de amor que no le llegan ni al tacón de su sandalia. La poesía es palabra, es resistencia contra estos tiempos mezquinos, y abre sendas para transitarlos.