Serían poco más de las 8:30am, a dos kilómetros de una caseta de cobro, cuando de la nada, y por una dormitada de Fernando, la combi se salió de la autopista, que en ese tramo era recta, y paralela a un camino plano pero enyerbado, y dando una voltereta, vino a detenerse en ese camino plano pero enyerbado, en sentido contrario…
¿Yo qué? Recuerdo ir cabeceando, incluso dormitando antes de la volcadura; pero en los segundo antes de ella abrí los ojos, tal vez por el grito de alguno de los pasajeros por ver cabezear al chofer, y me di cuenta perfectamente que no hubo colisión alguna, sólo la salida a la derecha hacia la terracería, a una velocidad de no más de 80 kms. por hora. La volcadura sucedió de pronto y quedé en mi lugar, cómo si no me hubiera pasado nada.
Agosto - 9 - 2000
Y aquí, Paula y yo, serios pero emocionados, callados pero animados del corazón, gustosos “a nuestra manera” de tenerte por vez primera en casa, aquel martes de abril…
Un instante del pasado…
Me fascinas…





