2007
12
Dec
Vida Líquida II: De martir a héroe y de héroe a celebridad.
Aquí les comparto una 2da parte de la síntesis tomada del libro de Bauman Vida Líquida, ya en días pasados presentaba un primer extracto; éste tampoco tiene desperdicio, créanme.
"Podemos decir lo que la verdad sobre sacrificio que la crucifixión revela es que la fuerza no da la razón o que la fuerza no garantiza tener razón. Los mártires son personas que actúan contra unas abrumadoras probabilidades adversas no solo en el sentido de que su muerte es prácticamente segura sino también en el de que es improbable que su sacrificio final llegue a ser apreciado por los espectadores del mismo. El martirio significa solidarizarse con un grupo menos numeroso y más débil, un colectivo al que l mayoría discrimina, humilla, ridiculiza, odia y persigue. Los héroes en cambio calculan ganancias y pérdidas y quieren que su sacrificio sea recompensado: No puede existir un martirio inútil. Para validar la perdida de la vida el propósito de la muerte debe ofrecerle al héroe más valor que todas las alegrías que seguir viviendo en este mundo le pueda reportar.
En la era moderna, las naciones necesitaban poder estatal para sentirse seguras y el estado emergente necesitaba patriotismo nacional para sentirse poderoso. La era de la construcción del estado – nación tenía que ser también la era del heroísmo. No teniendo ya plenamente su cargo la economía, la seguridad ni la cultura, el estado tampoco puede prometer a sus súbditos la protección para todo la vida que no hace tanto se esforzaba por proporcionar. A medida que la sociedad moderna liquida y su consumismo endémico avanza, los mártires y héroes se hallan en franca retirada. A los más desesperanzados y desesperados de los asediados les quedan pocas opciones salvo recurrir al argumento definitivo: El sacrificio voluntario de su propia vida con la esperanza de dar testimonio.
La compensación monetaria que las víctimas de la era moderna buscan por los agravios que han padecido (cultura de victimización) parece compaginar los atractivos de ambos mundos. Los mártires de tiempos pasados estaban preparados para sufrir pero no para hacer que otros sufrieran; el heroísmo solía medirse por el número de enemigos que el suicidio del héroe lograba destruir. La sociedad moderna convierte las hazañas de los mártires y los héroes en hechos sencillamente irracionales, y por consiguientes atroces y repulsivos. Esa sociedad promete la felicidad fácil, alcanzable por medios nada heroicos y al alcance de todos. En la sociedad actual de nadie se espera que sufra dolor a menos que este haya sido infringido por las autoridades competentes como merecido castigo por una mala conducta.
Quienes están en la palestra de la opinión en la actualidad no son mártires ni héroes y están en el candelero publico debido a su notoriedad, la abundancia de imágenes suyas y la frecuencia con los que se mencionan sus nombres en los medios de comunicación; sin embargo, la notoriedad es tan episódica como el entorno en que vivimos, y el desfile de celebridades que brota como de la nada para luego perderse en el olvido resulta perfectamente adecuada para marcar la sucesión de episodios en los que se dividen nuestras vidas."
May 18th, 2008 at 9:21 pm
Ultram….
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